miércoles, 21 de diciembre de 2011

UNA ESTAFA LLAMADA CRISIS

Mirando en retrospectiva las palabras de nuestros lideres políticos cuando se origino la crisis especulativa y la realidad en la que nos movemos hoy, es ilustrativo y altamente pedagógico para comprender como nuestros sistema democrático se debilita ante el empuje de los “gobiernos en la sombra” como la Trilateral o el Club Bilderberg que son la punta de lanza de los grandes fondos financieros de especulación. Recordamos como el propio Obama amenazaba con sistemas de control a los grandes Bancos estadounidenses (origen de la crisis por su especulación con las hipotecas basura) o como nuestros líderes más pequeños en Europa despotricaban (formalmente) contra las agencias de calificación. Por supuesto de nuestro Gobierno mejor no hablar, se ha limitado y se limita, el nuevo (ya lo ha dejado de manifiesto) a cumplir los mandados que le hacen.
Frente a toda la palabrería de los gobernantes políticos, los gobiernos de la sombra imponen a sangre y fuego sus políticas neoliberales en el orbe, particularmente en la vieja Europa, desarmada y dividida políticamente, desmovilizada socialmente y con una entelequia de unidad económica propia de un tendero de barrio.
Con la crisis como envoltorio estamos padeciendo una agresión a nuestra capacidad de decisión como ciudadanos, nos han cambiado la Constitución para atarnos en una noche en un acuerdo palaciego entre los dos clubs políticos que representan los intereses de los citados gobiernos en la sombra.
La crisis tiene evidentemente consecuencias económicas pero su naturaleza es política, se sustenta en la bases de falta de circulación de capital productivo y una concentración del capital especulativo, que ha cerrado el acceso al crédito y por ende  a la actividad económica productiva, arrastrando con ello a un aumento del desempleo, de la falta de demanda y la pérdida del poder adquisitivo de una población fuertemente endeudada. Las políticas neoliberales intensifican las medidas de ajuste constriñendo más la economía y lo apuestan todo al dios mercado, que es justamente la razón de esta nueva crisis estructural. Se apuesta por reducir en términos reales los salarios, no hay razones (porque no hay contraparte para defender lo pactado) para sostener el pacto social europeo que dio origen a los servicios públicos del Estado del bienestar, la liquidez que el sistema financiero requiere se está obteniendo de unas políticas económicas que buscan una transferencia neta de rentas del trabajo a rentas del capital.
Esas políticas mas allá del espacio para lo teórico tienen consecuencias prácticas inmediatas para la mayoría de la población, con especial repercusión en dependientes, desempleados y empleados públicos.
El Estado ha sido asaltado por quienes provocaron la crisis (¿intencionalmente?) y nos encontramos con los secuaces del Goldman Sachs principal banco artífice de la crisis, colocando a Draghi (presidente del Banco Central Europeo), Mario Monti, el presidente del Consejo Italiano que reemplazó a Silvio Berlusconi; Lucas Papademos, el nuevo primer ministro griego, pertenecen todos a la galaxia de Goldman Sachs. Los zorros cuidando de las ovejas, los resultados solo pueden ser unos, los mismos que los que llevaron a la ruina y el hambre hace una década  a Sudamérica con las mismas políticas aplicadas desde el FMI.
Los ciudadanos italianos y griegos no pueden decidir quienes les gobiernan, desconocen casi todo sobre la crisis y nos imponen las políticas, pero somos los únicos que sufrimos  sus consecuencias y quienes financiáramos sus consecuencias.
Nos cuentan que no hay dinero, para cubrir las necesidades básicas del paro, de la salud, de la dependencia o de la educación.
No dicen que no hay dinero para retribuciones justas de los asalariados
Nos recuerdan que no hay recursos para empleados públicos, ni infraestructuras ni material corriente
Nos dirán que debemos de sacrificarnos, “por el bien nacional”, que todos arrimemos el hombro, pero mientras tanto rebajan los impuestos a los patrimonios, a las grandes herencias, subvencionaran empleos basura en condiciones semifeudales y continuaran vaciando la caja del Estado para los suyos, porque ellos si tienen claro que son las clases sociales, sobre todo la suya.
Mientras en sus medios de comunicación nos atiborran de los lujos asiáticos de los ciudadanos por  querer tener atención sanitaria, vacaciones pagadas, educación para sus hijos y otros caprichos propios de la plebe, gastaran miles de miñones en sus juegos de muerte y guerra por todo el mundo para someter por las armas a los infieles que no se doblegan a sus designios y nos les ceden los recursos de materias primas a sus multinacionales. Para esas cosas de muerte, si crearan oferta de empleo.
Por el bien nacional tendrás que pagar, si tienes dinero, para que enseñen a leer a tu hijo o que las puertas de la Universidad se abran para tu niña. La abuela deberá de estar en el pisito de 70 metros cuadrados con su Alzheimer y tu cariño sin ninguna atención especializada. En el hospital te dirán que hay una nueva línea de de fármacos que irán bien para tu cáncer pero como no se cubre por el ajuste tu expectativa de vida será menor, eso si no olvides pagar la consulta y la receta al salir. En caso de una calamidad accidental, búscate en la red un buen cursillo de supervivencia, porque protección civil se desmantela, los bomberos no tienen motobombas para allegar y la policía tiene a todos sus efectivos protegiendo al propiedad privada que el delito se ha disparado por la cantidad de vagos y envidiosos que quieren las cosas de los ricos sin trabajar duro como ellos.
Pero todo ese sacrifico y otros que vienen en camino serán por bien empleados, las castas inferiores cumplimos nuestro destino para mayor gloria de nuestra casta dirigente y cada euro que aportemos por estos sistemas será inmediatamente inyectado a las mermadas cajas de nuestros banqueros, como esta semana con la aportación de España de 15.000 millones al FMI para subvencionar crédito al 1% a los bancos que luego lo prestan en deuda soberana al 5%.
Esta mañana he estado en el banco, aún no me ha llegado la extra, como soy empleada pública no sé cuantas extra mas tendré, así que a cogerla rapidito, eso si me fije que tras las ojeras del cajero y su mirada taciturna no había ninguna bandera en el pulcro espacio bancario, así descubrí que el dinero no tiene bandera y que no hay interés nacional cuando hay dinero por medio. Me han comunicado que me suben las comisiones por dejarles dinero, eso si con una sonrisa de su Directora y unas voluntariosas FELICES NAVIDADES

viernes, 14 de octubre de 2011

UNA ORGIA DE VULGARIDAD

Confusa entre las emanaciones de mi té matutino apenas alcanzo para que mis mandíbulas se cierren sobre la crujiente rebanada de miel y mantequilla. Es cierto que vivimos tiempos de mudanzas, ideológicas, políticas, sociales, y porque no, dé compañía vital. Pero el desparpajo y la desfachatez, con el que los poderosos se mean sobre nuestras neuronas mientras saquean nuestras carteras, y las de nuestros descendientes de varias generaciones más, no tiene parangón en los últimos decenios.
 Mi incredulidad se ha desbordado, la tostada se me indigesta y queda mordisqueada en el plato, mientras el periódico me recuerda en un enorme titular que el recientemente electo gobierno portugués ha decidido dar una nueva vuelta de tuerca a sus ciudadanos suprimiendo las pagas extraordinarias a pensionistas y funcionarios. Todo ello con el fin  de hacer frente a sus compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de recorte del déficit, el déficit que se sustenta sobre la manipulación especulativa del coste del crédito y la recapitalización de los bancos que con sus políticas financieras de casino han provocado la situación.
Los “mercados” están orgásmicos en una sangría sin fin de la ciudadanía, es una orgia espasmódica, donde cada día golpean al débil para congraciarse con los anónimos (¿?) y poderosos “mercados”, el triunfo de neoliberalismo a escala mundial, la falta de contrapesos en la escena política global y el aburguesamiento e indolencia de las clases populares de los llamados países desarrollados, consiguen una intensidad en la agresión directamente proporcional a la indolencia y resignación de las víctimas.
Las clases pudientes, (ahora ya sin disfraz se visualizan las clases y sus intereses contrapuestos) siempre hicieron una selección natural en sus familias, los hijos “listos” se harían carrera en nobles profesiones, como la judicatura, las empresas, los despachos de abogados, médicos de renombre, ectra. Para los hijos “tontos” reservaban la “cosa pública” como único modo de garantizarles su sustento en las más variables condiciones.
Y esos son los que bajo diferentes banderas partidarias y colores ideológicos mangonean la política europea en una única dirección, servir a su amo y  ser prepotente y depravado contra los ciudadanos. En España siempre con su revolución de modernidad pendiente, el paisaje y paisanaje político de esta casta es mas cateto y caciquil si cabe.  Son conocidos los numerosos episodios de corruptela por toda la piel de toro, no hay sigla que se salve, y no lo hay porque es un gen el que les impulsa a tratar de pervivir sus privilegios de casta, no representan ciudadanos, no representan partidos, solo se representan a ellos, a su casta de hijos tontos.
Eso explica como seguirá cualquier gobierno del establishment con la misma política que les ordenan sus amos, los mercados (capital financiero) y que no es y no será otra, que amedrentar a los ciudadanos, desacreditar socialmente cualquier organización que se oponga a sus políticas, recortar derechos sociales y cívicos, quebrar financieramente los servicios públicos, privatizar servicios públicos. Hacer caja con el Estado y hacer que la mayoría de la población, los asalariados paguen su orgia de desvergüenza, su egoísmo y su locura especulativa.
Viendo los personajes que mecen la cuna, ya conocemos el futuro de la criatura,  tenemos a unos se ven con empresarios en gasolineras para hablar de negocios, otros no acaban de tomar posesión y nombran a primos, hermanas, hermanos, tíos, cuñados y demás familia para que cobren de las mismas cuentas publicas que reducen para servicios sociales.
No puede caber sorpresa que ese clima  domine también la gestión del medio penitenciario, saltándose la ley e ignorando lo que significa la obligación de negociar de buena fé y cumplir lo acordado, comprando lujosas bicicletas para excursiones mientras no se paga la luz en la prisión, nombrando a gentes próximas a puestos que no existen, haciendo concursos teledirigidos para quienes se nombran previamente a dedo consoliden la plaza, viajes a Estrasburgo de presos cuando se cierran líneas de autobuses para que el personal pueda acudir a trabajar, contratos como el de los uniformes con presupuesto pero sin prendas entregadas, recepción de obras que no funcionan…Todo ello, y más, mucho más.
Mientras no hay plantilla de personal penitenciario en los centros, mientras inversiones faraónicas no cubren las expectativas por falta de recursos, mientras los CIS se convierten en centro de segundo grado con libertad para salir a la calle, mientras continúan declarándose incapacidad permanente de personal porque no existe prevención laboral, mientras…
La casta se sumerge en el fango de la vulgaridad de matón tabernario que golpea y roba al niño que le reclama que le deje pasar en su camino hacia el futuro, mientras babea con el lomo inclinado tras la zanahoria del dólar.
No podemos resignarnos, no podemos ver normal la degradación y la anormalidad, no podemos evitar el tomar partido por nuestros intereses, tener que resistir, defendernos de tanta vulgaridad y de tanto saqueo, de lo contrario seguirá meándonos sobre nuestras neuronas, y además pedirán que les demos las gracias por salvarnos.


martes, 20 de septiembre de 2011

SILENCIO COMPLICE

La ausencia del sindicalismo en prisiones está adquiriendo un nivel nunca antes visto  en la vida laboral de los centros penitenciarios. Tras el anuncio del presidente del Gobierno de toda una batería de medidas de recortes, muchas de las cuales atacaban directamente al línea de flotación de nuestro forma de vida profesional y personal, los sindicalistas abordaron el proceso de elecciones sindicales, con un programa común, la descalificación del adversario, pero sin compromiso alguno de futuro para abordar la nueva situación.
Las grandes confederaciones organizaron movilizaciones virtuales y sus miembros en prisiones les secundaron, los sindicatos gremialistas trataron de lavar la cara lanzando la convocatoria de una procesión secular en Madrid, incluyendo un bono de terapia ante el Ministerio de Interior. Los demás, los que buscan abrirse un hueco en el mercado sindical, sacan papeles de verbo subido e hibernada práctica. Y las trabajadoras y trabajadores nos pasamos el día criticándoles en las cafeterías o en los módulos, demonizándoles y haciéndolos responsables de nuestra pasividad,  pero si acertar a comprender la que se nos avecina.
Mientras tanto el deterioro institucional que se vive en los centros de trabajo es de un nivel de degradación cada vez más cutre e irrespirable, con directores convertidos en cónsules pretorianos, más ávidos de preparar su futuro ante la caída del Imperio que de la gestión del día a día.
La coartada del “no hay dinero” lo justifica todo, que los uniformes no se entreguen, lo hagan mal; que se recepcionen obras y servicios que no funcionan; que no contraten personal, que echen a los interinos, que no haya oferta de empleo, que se derroche en gastos superfluos, que se esté a puertas de perder la productividad y la acción social, que quieran quitar el transporte, etc.
Mientras tanto, los paganos, estamos solos en los módulos, no hay relevos para comer, pillar un noche es una lotería, no agreden, nos degradan profesionalmente, cuando estas enferma ya casi necesitas una dispensa papal para justificar, te denuncian por cumplir tus obligaciones, te abren expedientes porque no cumplen los mandos sus obligaciones y todo eso por menos dinero, y menos el próximo año, y menos aún el siguiente.
Es necesario decirles a nuestros sindicalistas que con la que está cayendo se les ha acabado el año sabático, que deben de cumplir con sus obligaciones o dimitir. Porque en contra de los que muchos promueven para permitir profundizar más en este estado de ruina en el que vivimos y que pagamos los más débiles de la cadena, en prisiones y fuera, en contra de ese pensamiento fácil, lo que hay que hacer es responsabilizar a nuestros sindicalistas y nuestros sindicatos que no pueden seguir mirando para otro lado.
Y para ello es urgente una profunda regeneración de nuestros sindicatos y nuestros sindicalistas hay que finalizar con la tendencia a convertirse en una casta ajena al mundo y las compañeros y compañeros que representan, y consiguientemente exige que seamos menos “parlanchines” y más participativos y reivindicativos. Sólo los afiliados podemos obligar a que se regeneren y democraticen las estructuras sindicales para que sirvan a su fin, y eso sólo cabe hacerlo desde dentro de los propios sindicatos.
Todo lo demás es ser cómplices del estado de abandono y derrumbe que nos acosa en los centros penitenciarios.

viernes, 9 de septiembre de 2011

UNA DE LIBERADOS SINDICALES Y SUBVENCIONES

A ninguna se nos escapa que los sindicatos en éste país tras su brillante aportación y sacrificio para la instauración de la democracia  se ha ido deslizando hacia una “institucionalización” que ha ido difuminando las fronteras entre su geografía reivindicativa y luchadora y el espacio anodino del gestor de servicios, su transformación de organización de lucha en empresa de servicios ha creado una espacio para la desconfianza.
No menos cierto es que en el terreno de la realidad de los centros de trabajo se dan todo tipo de circunstancias “adversas” con la que las que la naturaleza humana toma forma, sindicalistas que se aprovechan personalmente de su situación, envidias y confrontaciones personales, descréditos desde la patronal, trabajadores que utilizan la sigla sindical en sus ambiciones o rencillas personales y un largo ectra. de circunstancias que desgastan y difuminan la propia labora del sindicato.
La crisis ha traído un exponencial crecimiento de los expedientes de regulación, de cierres de empresas, en definitiva miles y miles de trabajadoras y trabajadores son expulsados del mercado laboral. Estas situaciones son gestionadas por los sindicatos con un importante desgaste de su imagen y credibilidad.
Por otra parte el nuevo ciclo político a nivel internacional ha abierto las puertas a que ideologías de corte ultraconservador neoliberales se hagan con un importante espacio en la conciencia colectiva, incluidas amplias capas de población asalariada. Esta ideología enmarca en el eje de su estrategia el desmantelamiento sindical como paso necesario para dar rienda suelta a su vorágine en el asalto al Estado como benefactor a sus intereses políticos y económicos.
En la confluencia de estos parámetros no debe de extrañar que los sindicalistas y los sindicatos se hayan convertido en el chivo expiatorio de la creciente frustración social, al ser el elemento “institucional” más cercano y accesible.
Pero aún con los innumerables errores que los burocratizados e institucionalizados sindicatos han cometido, muchos de ellos consecuencia directa del nivel de atonía y falta de exigencia social de sus afiliados. Pues a pesar de estos errores el debilitamiento o la eliminación de los sindicatos representarían un golpe mortal a la capacidad de organización y defensa de trabajadores y clases populares y consecuentemente u mayor retroceso en sus condiciones de vida frente a la insaciable vorágine de los mercados financieros.
Los sindicatos representan en estos momentos en España la última frontera para salvar los muebles del desgastado Estado del Bienestar español, por esa razón no sorprende la campaña mediática de los medios propiedad de esos mercados financieros contra los sindicatos, lo sorprendente es el suicidio social que se genera entre las víctimas de estas políticas que gritan que quieren “más dolor” y jalean el desmantelamiento de los sindicatos. Sorprende más aún, cuando los liberados sindicales “institucionales” (es decir los que son por acuerdo entre las partes) el resto son horas sindicales fruto de la representatividad y elección democrática de cada sindicato) son un número reducido y hablar de subvenciones a los sindicatos es hablar del chocolate del loro de las subvenciones en el país. Más aún cuando la legislación española impone el derecho y el deber de representación de todos los trabajadores los sindicatos ESTE O NO ESTEN AFILIADOS, es decir un número muy importante de trabajadores y trabadoras se benefician de la actividad sindical sin contribuir al sostenimiento de su actividad.
Pero no creo que este ahí la razón de esta caza de brujas contra el sindicalista, basta echar un vistazo a otras instituciones, las patronales reciben muchas más subvenciones y nadie las cuestiona, la iglesia católica supera en más de 50 veces las subvenciones sindicales y miles de millones se reparten entre algunas decenas de presuntas ongs y fundaciones si apenas control. Y de liberados es mejor no hablar, porque los apóstoles de esta cruzada son los que más se caracterizan por colocar más liberados afines en sus gobiernos, como por ejemplo Esperanza Aguirre que cuenta con 1.521 asesores, (al margen de los puestos de confianza y libre designación entre el funcionariado). O la Junta de Andalucía que cuenta en iguales circunstancias 1.556 asesores. De alcaldes y ayuntamientos mejor ni hablar.
¿Entonces porque los sindicatos y los sindicalistas? Siendo los que menos participan de estos gastos en los presupuestos son los que sin duda mayor desgaste social tienen. Posiblemente estamos ante fenómenos de psicología social, la idea de que los que no tienen empleo, los que lo pierden, los que están en precario, los que están explotados, los que pierden su piso, lo que no pueden pagar su segunda residencia, los que han perdido sus pequeños ahorros en la bolsa, los jóvenes que no encuentran hueco en el paraíso, han hecho suya la idea de que ello es posible porque quienes les representan miran hacia otro lado porque son cómplices “comprados”
No menos cierto es que los sindicatos han promovido numerosas actuaciones contra este estado de cosas que provocan las crisis, pero con un seguimiento desigual y siempre con un sentimiento de derrota que ha impedido articular una respuesta social de entidad frente a los recortes y la pérdida de derechos. Esta falta de credibilidad social de los sindicatos es un hándicap de futuro muy importante que les debería de empujar con celeridad a reflexionar, y apoyar estrategias regeneradoras, de adaptación a una nueva realidad social y económica y con propuestas alternativas ilusionantes y incardinadas en su actividad real diaria que les hagan creíbles ante su base social

martes, 16 de agosto de 2011

¿HAY SECTOR DE PRISIONES AL FINAL DEL TUNEL?

Hay colectivos dentro del mundillo sindical penitenciario que fijan todas sus respuestas y expectativas, al declive de nuestras condiciones laborales, a poder cambiar las reglas del juego sindical, es decir afirman que si lográsemos tener un “ámbito propio” todos nuestros problemas se acabarían: no habría más agresiones, no faltaría personal en las prisiones, los directores dejarían de ser pequeños caciques en sus reinos de taifas, no nos rebajarían el sueldo, habría menos presos en los módulos, tendríamos unos cuidados de salud laboral exquisitos, y nuestros horarios se acortarían y serian mejores, por no hablar de una jubilación anticipada, por ejemplo a los 57. Para estos logros parece que la sectorización es una condición básica dentro de este discurso
Hay que reconocer que parece goloso, “lo nuestro para nosotros”, suena bien, es una consigna lograda, recuerda a otras precedentes, vamos algo así, como cuando se nos dijo lo del sindicato de vigilancia…bueno de funcionarios de prisiones…bueno de empleados penitenciarios…bueno sindicato confederal, bueno al final parece que “lo nuestro” suele ser bastante elástico y como si chicle se tratase acaba bastante manoseado. Pero  es una idea que puede resultar atractiva, tanto que la segunda marca sindical de quienes promovieron esta idea, la hace suya en una campaña reciente y que yo sepa  el “sindicato de prisiones” tampoco ha renunciado a ello
Más allá de “nosotros y lo nuestro” de las apelaciones a los instintos, ¿existe algún tipo de elaboración tras la consigna de la sectorización, algo que permita otear un horizonte menos malo para los funcionarios y funcionarias de prisiones?
Toda consigna tiene que ser pegadiza, maleable y que conecte con lo atávico e interior de a quién va dirigida, la sectorización, el sector, reúne esas características, son muchas las compañeras y compañeras que honestamente creen que las cosas nos irían mejor si nos cociéramos en nuestra propia salsa, pero que si le dedican dos minutos a la idea, se observa que no hay demasiada elaboración tras la consigna, se ignora el presente, desconocen el marco actual y su normativa, y  no proyectan una propuesta para el futuro, no hay luz sobre qué tipo de sector se promueve. Todo parece más algo más de mercadotecnia que de programa sindical.
¿Estamos hablando de un sector que defina solamente la unidad electoral en el marco de prisiones? ¿O lo que se nos propone es tener un ámbito de negociación autónomo y especifico? ¿O hablamos de una regulación funcional, orgánica y normativa propia en el marco del EBEP?
En el caso del planteamiento de la unidad electoral propia, la única modificación posible sobre la situación actual, sería un cambio en las correlaciones de fuerza sindicales, pero con los mismos actores actuales que no saben encontrar respuesta a nuestros problemas. Diferentes pesos pero la misma incompetencia.
En el caso de que se busque un ámbito de negociación propio, éste ya existe, en la mesa delegada, que tiene toda la autonomía que permiten los presupuestos y que tampoco parece servir como instrumento para nuestros problemas, ni con el “sindicato de prisiones” dentro, ni con él fuera
Y finalmente la opción de un marco jurídico nuevo, parece que llega con retraso, a quien plantea eso se le ha escapado el tren, no estaba donde debiera de estar cuando eso se decidía,  el EBEP ya esta promulgado y definido como ley orgánica y tras necesitar más de 25 años que saliera algo como esa ley, parece impensable considerar, como idea tan siquiera, que se procedería a una nueva modificación parlamentaria de algo recientemente aprobado y que contaría  con la oposición de los sindicatos mayoritarios.
Si al final las opciones son reducidas y meramente instrumentales, parece que no van más allá de satisfacer, legítimos, pero meros intereses corporativos de grupos sindicales. Entonces ¿Sirve el sector para el personal de prisiones?
Qué duda cabe que el hecho de que se planteé ese escenario  y el propio debate pone con un cierto peso mediático al colectivo y puede hacer visualizar mejor sus necesidades.
Pero hay que ser muy ingenuo para pensar que cuanto más local y más pequeño mejor se pueden gestionar nuestras reivindicaciones, la realidad impone que eso no sucede así en la dialéctica social, política y sindical. En lo local solo se da la atomización, crece la mediocridad y se aleja a la gente de la toma real de decisiones.
El mundo actual enfrentado a la globalización económica, y donde la política ha perdido peso en la toma de decisiones y la democracia se debilita, parece que esta opción de menguar traería bastantes problemas.
Asistimos cada día a como políticos de los que no suben impuestos (para que haya menos Estado), quitan recursos a la protección de los socialmente más débiles, despiden personal público y recortan sus retribuciones. También tenemos los políticos del progreso y la modernidad que facilitan el despido libre, incumplen los acuerdos, mortifican pensionistas y desmontan estados de bienestar y también acosan y recortan al funcionariado.
Pero ni unos ni otros gobiernan, solo son los voceros que nos “comunican” y ejecutan las ordenes que reciben, no las de sus votantes o programas electorales, sino las de los llamados mercados y entes supranacionales del capital financiero internacional como el FMI, que les dicen cuantos funcionarios sobran, cuanto debemos cobrar y si las prisiones pueden ser públicas o privadas si dan beneficios, entre otras muchas cosas.
Pensar en ser más pequeños y más débiles para hacer frente a fuerzas cada día más poderosas, o es intencional y entonces cuando menos hablamos de mala fe y de manipulación del colectivo, o es ignorancia y estaríamos ante el suicidio o la temeridad, ó pudiera ser simplemente catetismo aldeano que prefiere ser cabeza de lombriz antes que cabeza de león.
Todo lo que sea fraccionar, el sector fracciona, divide y resta, nos debilita, y hará que el túnel sea más largo, más oscuro y salgamos de él con menos derechos, mas carga de trabajo y más años en los talegos



jueves, 11 de agosto de 2011

TRABAJO PARA EL ENEMIGO

No voy a revelar ningún nombre, no voy a revelar ningún centro, ni ninguno de mis clientes. Sólo les diré que trabajo para el enemigo. ¿Quién no lo hace estos días? Escaparse de contribuir con el sistema es una tarea titánica. Felicito a aquellos que viven del arte o de hacer el bien. Sin embargo, creo que no me equivoco cuando digo que más del 80% nosotros trabajamos haciendo el mal, trabajamos para el enemigo de nuestros propios interese sin quererlo. Lamentablemente, yo pertenezco a ese porcentaje.
Tras años de estudio, de sueños inacabados, de despertares convulsos, la realidad social y económica de mi país me encauzo hacia mi destino. Seria funcionario, y mejor de prisiones, para que los espacios quedasen más delimitados y ceñidos en la seguridad, el cumplimiento del servicio público y el compromiso con el cambio y la modernidad.
Al arrojarme al mercado laboral, me di cuenta de que NO HAY trabajos que contribuyan al mundo en un sentido similar a mi compromiso social. Hay cupos en el escaparate tratamental, que mienten y omiten información deliberadamente, quedan los huecos de los que simplemente están, aún hay algún hueco en los recodos de la frustración, las colas del departamento del cinismo crecen sin cesar. El departamento de la profesionalidad y del servicio público lleva cerrado en las bodegas de esta galera sin rumbo hace mucho tiempo. Cambian las velas, los capitanes mudan uniformes, pera la brújula permanece ciega.
Corren tiempos de indignación, de furia descontrolada, de agonía silenciosa  de millones de “yos” sin fuerzas para alcanzar la ventana de lo mediático, todos sin luz en su horizonte, sin sueños, solo esperando y, todo mecido en una danza derviche sin fin amenizada con la música y la letra de la Orquesta del Ultimo Mercado.
Obviamente, hay lugares en donde el compromiso social, las ideologías y los discursos reivindicativos están presentes. Pero se convierten en un apostolado. Una labor misionera sin subvenciones, ni cierres de calles, apostatando del alineamiento social y la coartada del individualismo.
Despierto, miro el reloj, apenas queda tiempo para el café, el relevo me espera, la cantinela de los cerrojos marcan las manecillas de mi vida, pero no importa aun me queda saldo temporal para tomarme ese café con el subversivo cigarrillo junto a mi compañero, entonamos la letanía diaria de la agresiones, de la mierda del patio, de cómo el director no se entera de nada, miro el periódico, total para lo que me pagan. El café es ácido, mi estomago lleva demasiados años deglutiendo está compuesto pardusco, no aguantara mucho más. El puñetero timbre suena, así no se puede tomar el café. El de seguridad, de visita modular, le acompaño con celeridad, todo en orden, nada nuevo bajo el sol, bueno esta lo de ese hijoputa que nos mete la “mandaga”, pero nunca tiene nada en el chabolo, está haciendo una pasta el perro. Aprovecho, y mientras visitamos el patio hacia los talleres, le pregunto al de Seguridad si me va a poner en aislamiento, llevo muchos años pringando y además los críos vienen con lo de los libros del colegio y es un pastón, no me alcanza.
Acaba el día, ha sido tranquilo, solamente estos cabrones de la caja tonta, que dice no se que de la caída de las bolsas y de nuevos recortes en el estado de bienestar, no hacen otra cosa que meter miedo, si me tocan la pasta, o los horarios ya verán la que les espera, como pase un sindicalista hoy por aquí me va a oír, no hacen nada. Apuro mi café, el relevo ya está aquí, espero que el de seguridad me ponga en aislamiento el próximo ciclo.
Al fin de nuevo en casa, hay que joderse con la caja tonta, vuelven a la carga, que si hay que despedir funcionarios, bajarles el sueldo, que paguen por la educación, que gastan mucho en sanidad, son todos unos cabrones. Al menos el de Seguridad me ha dicho que si, que tendré aislamiento y la productividad, que espera que colabore como hasta ahora con este barco que es de todos, que ya sé que los sindicalistas solo quieren líos para vivir ellos y no ir a trabajar.
Que importa todo, sino soy yo será otro, total para eso trabajamos para el enemigo. Me tomare una birra, para celebrar la productividad


miércoles, 6 de julio de 2011

DE LA MEDIOCRIDAD AL OPORTUNISMO

El devenir del mundillo sindical en prisiones, todas conocemos sobradamente, que es muy ramplón, por lo general la preocupación está centrada en como destruir al contrario mediante juegos palaciegos de desprestigio y sobre todo  mucha intoxicación en la información que se filtra a las plantillas.
Es difícil encontrar un discurso sindical coherente y con perspectiva entre las diferentes siglas que nos inundan en nuestros centros de trabajo, la rutina se mueve en un permanente balanceo entre filias y fobias, aderezadas por el picante de los intereses personales de los que representan los intereses colectivos.
La falta de perspectiva estratégica se materializa en un infantilismo sindical caracterizado por la grandilocuencia de las frases vacías, la actividad sindical reactiva a tenor de la agenda que marca la Administración, donde no queda espacio para la imaginación y la propuesta alternativa. De este modo siempre bailamos al son, con la música y la letra que pone la Administración, que para eso la “administración somos todos”
El último ejemplo de peregrina mediocridad y seguidismo por parte de los “agentes” sindicales lo encontramos en el tratamiento dado al lápiz óptico, en un proceso escatológico, la Administración crea el problema con la “necesidad” de contratar un servicio cuya única finalidad, presunta –todo sistema de control tiene un sistema de evasión- , es la de controlar al personal durante su turno de noche. Ciertamente no se han molestado mucho en desarrollar un argumentario, “lo hacen por nuestra seguridad jurídica”. Igual que cuando nos recortan derechos y rebajan sueldos, para tener un futuro más esplendoroso -estos curas civiles también no prometen un paraíso futuro mientras no dejan el infierno presente-
En esta situación, los sindicalistas se dividen y los que tienen más compromisos con estos administradores, se inclinan por aceptar la implantación del lápiz, “más que nada para evitar males mayores”, csif como siempre no sabe ni contesta, está a favor, pero no firma nada y los ccoo están en contra pero como están fuera del estableshisment actual de II.PP. no cuentan. Como no hay unanimidad a la hora de repartirse como se come el marrón, los que hasta ese momento les parecía bien, cambian sin rubor y dicen que tampoco firman que no se lo van a comer solos, que lo saque sola la Administración total para lo que les queda que se lo coman ellos.
Este es el oportunismo que caracteriza la deriva sindical en prisiones, las posiciones de los sindicatos valen para el sí, igual para el no, como para ya veré, todo depende de cómo se reparte la cuota del marrón y el descredito ante el personal, están vacios de estrategia, de propuesta, y sobre todo vacios de sinceridad y de honestidad con el colectivo. Y se permiten ese lujo porque las que estamos afiliadas se lo permitimos, los afiliados debemos de ponerles las pilas a nuestros representantes, el problema no son los sindicatos, el problema son los autoproclamados sindicalista de quita y pon, mayoritarios en  prisiones por cierto.
Ya es hora de exigir actuaciones desde dentro de los sindicatos donde estemos cada cual, para que empiecen a reformarse, a vincularse con su bases social y a representar al colectivo y no sus intereses personales.
Necesitamos movilizaciones sostenidas en el tiempo para cosas de envergadura, reivindicaciones serias,
·         La falta de personal
·         Cuerpo ayudantes al grupo B
·         Recuperación del poder adquisitivo
Estas son necesidades básicas que afectan a la totalidad del colectivo, no dejemos que la administración nos siga dividiendo, pero tampoco nuestros sindicatos con sus juegos de pleitas de salón, exijámosles a nuestros delegados, un día si y otro también, acción frente a todo este despropósito que degenera y degrada nuestra profesionalidad en prisiones.

miércoles, 22 de junio de 2011

YO TAMBIEN SOY GRIEGA

En el último año, desde que el presidente del Gobierno español se subiera al atril del Congreso de los Diputados para golpear a los ciudadanos con el mayor recorte social de la corta historia democrática de España, las cosas de los derechos, la justicia social, la protección social y en definitiva los servicios públicos universales van de capa caída en Europa.
Junto a España, Islandia, Irlanda, Portugal, Grecia, Francia, Reino Unido, Alemania, los países del este y un largo ectra. de estados son sometidos a la tiranía  de un apetito de beneficios insaciable de los mal llamado mercados, en lo que viene a ser una toma del poder del mundo financiero que dictan reglas, normas y medidas contra los trabajadores, pensionistas, empleados públicos, pequeños empresarios, que nos está llevando a niveles de pobreza desconocidos en Europa desde hace décadas al mismo tiempo que la banca europea recibe 2 billones de euros de los Estados, la democracia queda de rehén de los mercados, los compromisos electorales, el voto, la dialéctica de la política, los derechos ciudadanos básicos pierdes todo su valor en el altar del mercado. El Estado es asaltado para engordar las cuentas de resultados de los fondos de inversión, controlados y al servicio de la banca.
Mientras cubrimos los déficits especulativos de los bancos con dinero público ellos cierran el crédito llevando al cierre a miles de pequeñas empresas y al paro a millones de trabajadores. Para conseguir ese dinero hay que endeudarse y luego el jefe de los bancos mundiales el FMI, dice que la deuda es alta y que hay que reducirla, rebajando y despidiendo funcionarios, congelando pensiones, y sobre todo desmantelando servicios públicos.
Ayer el Parlamento Griego cumplió el ritual que le mandaron desde la UE, darle una nueva vuelta de tuerca a su pueblo en nombre de los mercados, entre las medidas esta l de echar a la calle a miles de funcionarios públicos, necesitan desmontar los servicios públicos para entrar con sus servicios privados y así quien quiera educación, sanidad, atención tercera edad, protección social, pues que la pague y quien no pueda, pues no merece vivir en una sociedad avanzada de libertad de mercado, la libertad de ganar dinero sobre la vida y la muerte de los ciudadanos.
No paran de repetir la cantinela de que los servicios privados son mejores para los ciudadanos, en principio donde hay este sistema privado de servicios sociales básicos, millones de ciudadanos están excluidos de esos servicios, como en la sanidad estadounidense donde millones de norteamericanos que tienen una atención sanitaria propia de países del tercer mundo. Acá la experiencia privatizadora ha demostrado que los servicios públicos nos salen más caros, y son peores, como con el agua, concesiones de sanidad, ectra.
El objetivo de atacar los servicios públicos nos pone a los emplEados públicos en la primera línea de sus objetivos, así vemos como continuamente nos atacan desde sus medios de comunicación, con lo poco productivos que somos, lo caros que somos, los muchos que somos, lo mucho que ganamos y una retahíla de consignas propagandísticas que solo buscan debilitar nuestra posición laboral y acabar con los servicios públicos.
Y en ese contexto no olvidemos que prisiones también es un servicio público, que varias grandes multinacionales que tienen negocios en las mismas vienen planteando su privatización, que en estos momentos en nuestra Secretaria General de IIPP hay estudios para externalizar (privatizar) servicios así como pasar el bisturí a áreas completas, como oficinas por ejemplo. Los despidos de empleados públicos `producidos en el Reino Unido, Grecia, Irlanda, Rumania, y otros países han afectado a personal penitenciario. Por ello hay quienes esperan (y ponen de su parte) para que todo se degrade más, así será más fácil y estará mas justificado, la falta de personal, la gestión nefasta, la arbitrariedad, el nepotismo, todo ello trabaja en la misma dirección, la de decir que lo público es ingobernable y caro
De este modo mientras ayer veía en los noticiarios como los “mercados” tomaban el Parlamento heleno sometiendo la cuna de la democracia occidental al designio de la banca francesa y alemana, contra la voluntad y la resistencia de la población griega. En ese momento yo también me sentí griega, porque que las noticias que hablan de volver a rebajarnos el sueldo, de que sobramos funcionarios, de que hay que despedir más barato (gratis), de que se adelgace el Estado, de que lo sindicatos no tengan poder (para que no se resistan a lo que viene), todo esto,  es porque también quieren violentar nuestra soberanía asaltando nuestros bolsillos y nuestros derechos.
Por todo ello me indigno, resisto, me enfrento, me rebelo, protesto, me movilizo, porque todo lo que sucede no es inevitable, es más simple, tanto como que quienes provocaron la crisis quieren engordar con ella y, a ellos y a quienes desarrollan sus políticas debemos de enfrentarnos
Porque yo no quiero ser esclava, por eso yo también soy griega




domingo, 12 de junio de 2011

Y AHORA SE COMEN EL LAPIZ OPTICO

A pesar del secretismo con que informan de "sus" reuniones con la Administración siempre se acaban sabiendo cosas de las negociaciones que nunca aparecen en sus notas y de esas filtraciones hay que dar como muy proxima la aceptación por parte de la mayoría de sindicatos del tan nombrado lapiz óptico

Este parece ser el motivo que permitio a UGT cumplir las ordenes que les dieron para que abandonaran la presunta unidad de la plataforma sindical, el sindicato socialista hace tiempo que habia manifestado en las reuniones que ellos aceptaban la implantación del lapiz óptico y que no estaban dispuestos a continuar desgastando a su administración, que lo que habia sobre la mesa estaba bien y que habia que firmar un acuerdo "global". Esperamos con ansiedad que nos expliquen lo grandes avances logrados en la negociaciones desde la manifestación de Madrid (porque de su firma en solitario del organigrama mejor ni hablamos) con los que pretenden cubrir a "su" administración.

El resto de sindicatos continuan en este asunto con su parodia, porque resulta muy dificil de "vender" después de todo lo que nos han vendido sobre el lapiz optico que ahora se lo comen, para que tantas firmas, panfletos y concentraciones? y al final del acto, para que no cante demasiado nos diran que lo aceptan en las enfermerias para "evitar" que nos  implante en más sitios. Habria que despedir a todos los mandos de la administración, no hacen falta, su trabajo lo hacen nuestros sindicalistas.

Al final mientras nos rebajan las nominas se gastan una pasta para "controlarnos" porque cuentan que las noches las dedicamos a todo menos a hacer rondas y los sindicatos consienten que nos insulten de ese modo, si es cierto lo que la administracion piensa, ya firmamos las rondas, si no se hacen debidamente para que esta el regimen disciplinario?

La entrada de Uso-acaip en la mesa no ha traido ninguna novedad negociadora, solo que se siguen riendo de nosotros con el beneplacito de más siglas. ¿Dónde esta la mayoria sindical de acaip? ¿Dónde las movilizaciones?

El panorama es bien triste pero aún cabe la esperanza si nos organizamos, el otro dia lei como los funcionarios de las prisiones de Cataluña, se van a manifestar el 15 al margen de los sindicatos de las mesas, para acabar con los pasteleos y cambalaches. Esa actitud a lo mejor es una de las razones de que ganes más que en II.PP.

Deberiamos de dar un toque de atención a los sindicatos, habria que plantearse hacer concentraciones ante las sedes sindicales y en las elecciones de Madrid votar en blanco, para que se pongan las pilas y nos representen a nosotros y no a sus intereses

domingo, 29 de mayo de 2011

YO TAMBIEN ESTOY INDIGNADA

El panorama laboral en prisiones cada vez es más esquizofrénico, se ha instalado una ecuación mediante la cual, a más rebaja salarial y menos derechos hay más pasividad por parte de las plantillas.

A nosotros se nos suele  llenar la boca reivindicando cosas, pero cuando hay que remangarse paras conseguirlas tenemos otros compromisos e intereses, y así entre futbol y circo el tiempo va pasando y nuestras condiciones de trabajo y consiguientemente de vida siguen empeorando.

Nos han rebajado el sueldo más allá del cinco por ciento, estamos perdiendo en los dos últimos años un 10% de poder adquisitivo, el próximo año volveremos a perder poder adquisitivo. Los centros están atestados y escasos de plantilla. Los servicios centrales son un cortijo. Los mandos cada día pasan más y son más negaos. La situación de la falta de personal en los CIS es de juzgado de guardia. Las agresiones aumentan. Y ante todo esto y otra muchísimas cosas más, nuestros representantes sindicales continúan en su guerra de almohadas con la administración para que nada cambie y ellos sigan haciendo su “papel”

La verdad es que nuestros representantes son justamente lo que merecemos, porque nosotros no hacemos nada por defendernos y cambiar las cosas, y así claro tenemos a unos que no hacen nada para defender a los que están. Otros que tampoco hacen nada para que no haya nada revuelto para los que vienen. Otros que siempre les va bien sin hacer nada. Y los demás poco o nada pueden hacer. Solo quedamos nosotras y nosotros para defendernos.

La salida a la calle de miles de ciudadanos contra el actual sistema y para defenderse de tanta rebajas y empeoramiento de calidad de vida es el ejemplo a seguir, resulta frustrante que unos chavales de un modo pacífico pongan todos los estómagos agradecidos a temblar y que en prisiones, siempre tan reivindicativos de boquilla, nos las comamos con sopas.

Habría que pensar en una reacción en dos direcciones, una para espabilar a nuestros representantes, podría ser una buena ocasión las elecciones sindicales de Madrid, después del verano, donde podríamos dejarles un regalito de un voto masivo en blanco para dejarles claro que están al servicio de quien representan y quienes les votan y no de sus cortitos intereses de sigla. Por otra parte a la Administración, para que se den cuenta que no puede callarnos nuestra indignación simplemente pastoreando a nuestros sindicatos.

En Cataluña nuestras compañeras y compañeros ya están avanzando en ese camino, (http://www.facebook.com/#!/pages/MOBILITZACI%C3%93-PRESONS/164734376924570) deben de tener una mayor capacidad de implicación, tal vez sea eso lo que explique sus mejores salarios.

Yo estoy indignada, muchos de nosotros y nosotras también, que lo sepan, organicémonos.