martes, 16 de agosto de 2011

¿HAY SECTOR DE PRISIONES AL FINAL DEL TUNEL?

Hay colectivos dentro del mundillo sindical penitenciario que fijan todas sus respuestas y expectativas, al declive de nuestras condiciones laborales, a poder cambiar las reglas del juego sindical, es decir afirman que si lográsemos tener un “ámbito propio” todos nuestros problemas se acabarían: no habría más agresiones, no faltaría personal en las prisiones, los directores dejarían de ser pequeños caciques en sus reinos de taifas, no nos rebajarían el sueldo, habría menos presos en los módulos, tendríamos unos cuidados de salud laboral exquisitos, y nuestros horarios se acortarían y serian mejores, por no hablar de una jubilación anticipada, por ejemplo a los 57. Para estos logros parece que la sectorización es una condición básica dentro de este discurso
Hay que reconocer que parece goloso, “lo nuestro para nosotros”, suena bien, es una consigna lograda, recuerda a otras precedentes, vamos algo así, como cuando se nos dijo lo del sindicato de vigilancia…bueno de funcionarios de prisiones…bueno de empleados penitenciarios…bueno sindicato confederal, bueno al final parece que “lo nuestro” suele ser bastante elástico y como si chicle se tratase acaba bastante manoseado. Pero  es una idea que puede resultar atractiva, tanto que la segunda marca sindical de quienes promovieron esta idea, la hace suya en una campaña reciente y que yo sepa  el “sindicato de prisiones” tampoco ha renunciado a ello
Más allá de “nosotros y lo nuestro” de las apelaciones a los instintos, ¿existe algún tipo de elaboración tras la consigna de la sectorización, algo que permita otear un horizonte menos malo para los funcionarios y funcionarias de prisiones?
Toda consigna tiene que ser pegadiza, maleable y que conecte con lo atávico e interior de a quién va dirigida, la sectorización, el sector, reúne esas características, son muchas las compañeras y compañeras que honestamente creen que las cosas nos irían mejor si nos cociéramos en nuestra propia salsa, pero que si le dedican dos minutos a la idea, se observa que no hay demasiada elaboración tras la consigna, se ignora el presente, desconocen el marco actual y su normativa, y  no proyectan una propuesta para el futuro, no hay luz sobre qué tipo de sector se promueve. Todo parece más algo más de mercadotecnia que de programa sindical.
¿Estamos hablando de un sector que defina solamente la unidad electoral en el marco de prisiones? ¿O lo que se nos propone es tener un ámbito de negociación autónomo y especifico? ¿O hablamos de una regulación funcional, orgánica y normativa propia en el marco del EBEP?
En el caso del planteamiento de la unidad electoral propia, la única modificación posible sobre la situación actual, sería un cambio en las correlaciones de fuerza sindicales, pero con los mismos actores actuales que no saben encontrar respuesta a nuestros problemas. Diferentes pesos pero la misma incompetencia.
En el caso de que se busque un ámbito de negociación propio, éste ya existe, en la mesa delegada, que tiene toda la autonomía que permiten los presupuestos y que tampoco parece servir como instrumento para nuestros problemas, ni con el “sindicato de prisiones” dentro, ni con él fuera
Y finalmente la opción de un marco jurídico nuevo, parece que llega con retraso, a quien plantea eso se le ha escapado el tren, no estaba donde debiera de estar cuando eso se decidía,  el EBEP ya esta promulgado y definido como ley orgánica y tras necesitar más de 25 años que saliera algo como esa ley, parece impensable considerar, como idea tan siquiera, que se procedería a una nueva modificación parlamentaria de algo recientemente aprobado y que contaría  con la oposición de los sindicatos mayoritarios.
Si al final las opciones son reducidas y meramente instrumentales, parece que no van más allá de satisfacer, legítimos, pero meros intereses corporativos de grupos sindicales. Entonces ¿Sirve el sector para el personal de prisiones?
Qué duda cabe que el hecho de que se planteé ese escenario  y el propio debate pone con un cierto peso mediático al colectivo y puede hacer visualizar mejor sus necesidades.
Pero hay que ser muy ingenuo para pensar que cuanto más local y más pequeño mejor se pueden gestionar nuestras reivindicaciones, la realidad impone que eso no sucede así en la dialéctica social, política y sindical. En lo local solo se da la atomización, crece la mediocridad y se aleja a la gente de la toma real de decisiones.
El mundo actual enfrentado a la globalización económica, y donde la política ha perdido peso en la toma de decisiones y la democracia se debilita, parece que esta opción de menguar traería bastantes problemas.
Asistimos cada día a como políticos de los que no suben impuestos (para que haya menos Estado), quitan recursos a la protección de los socialmente más débiles, despiden personal público y recortan sus retribuciones. También tenemos los políticos del progreso y la modernidad que facilitan el despido libre, incumplen los acuerdos, mortifican pensionistas y desmontan estados de bienestar y también acosan y recortan al funcionariado.
Pero ni unos ni otros gobiernan, solo son los voceros que nos “comunican” y ejecutan las ordenes que reciben, no las de sus votantes o programas electorales, sino las de los llamados mercados y entes supranacionales del capital financiero internacional como el FMI, que les dicen cuantos funcionarios sobran, cuanto debemos cobrar y si las prisiones pueden ser públicas o privadas si dan beneficios, entre otras muchas cosas.
Pensar en ser más pequeños y más débiles para hacer frente a fuerzas cada día más poderosas, o es intencional y entonces cuando menos hablamos de mala fe y de manipulación del colectivo, o es ignorancia y estaríamos ante el suicidio o la temeridad, ó pudiera ser simplemente catetismo aldeano que prefiere ser cabeza de lombriz antes que cabeza de león.
Todo lo que sea fraccionar, el sector fracciona, divide y resta, nos debilita, y hará que el túnel sea más largo, más oscuro y salgamos de él con menos derechos, mas carga de trabajo y más años en los talegos



jueves, 11 de agosto de 2011

TRABAJO PARA EL ENEMIGO

No voy a revelar ningún nombre, no voy a revelar ningún centro, ni ninguno de mis clientes. Sólo les diré que trabajo para el enemigo. ¿Quién no lo hace estos días? Escaparse de contribuir con el sistema es una tarea titánica. Felicito a aquellos que viven del arte o de hacer el bien. Sin embargo, creo que no me equivoco cuando digo que más del 80% nosotros trabajamos haciendo el mal, trabajamos para el enemigo de nuestros propios interese sin quererlo. Lamentablemente, yo pertenezco a ese porcentaje.
Tras años de estudio, de sueños inacabados, de despertares convulsos, la realidad social y económica de mi país me encauzo hacia mi destino. Seria funcionario, y mejor de prisiones, para que los espacios quedasen más delimitados y ceñidos en la seguridad, el cumplimiento del servicio público y el compromiso con el cambio y la modernidad.
Al arrojarme al mercado laboral, me di cuenta de que NO HAY trabajos que contribuyan al mundo en un sentido similar a mi compromiso social. Hay cupos en el escaparate tratamental, que mienten y omiten información deliberadamente, quedan los huecos de los que simplemente están, aún hay algún hueco en los recodos de la frustración, las colas del departamento del cinismo crecen sin cesar. El departamento de la profesionalidad y del servicio público lleva cerrado en las bodegas de esta galera sin rumbo hace mucho tiempo. Cambian las velas, los capitanes mudan uniformes, pera la brújula permanece ciega.
Corren tiempos de indignación, de furia descontrolada, de agonía silenciosa  de millones de “yos” sin fuerzas para alcanzar la ventana de lo mediático, todos sin luz en su horizonte, sin sueños, solo esperando y, todo mecido en una danza derviche sin fin amenizada con la música y la letra de la Orquesta del Ultimo Mercado.
Obviamente, hay lugares en donde el compromiso social, las ideologías y los discursos reivindicativos están presentes. Pero se convierten en un apostolado. Una labor misionera sin subvenciones, ni cierres de calles, apostatando del alineamiento social y la coartada del individualismo.
Despierto, miro el reloj, apenas queda tiempo para el café, el relevo me espera, la cantinela de los cerrojos marcan las manecillas de mi vida, pero no importa aun me queda saldo temporal para tomarme ese café con el subversivo cigarrillo junto a mi compañero, entonamos la letanía diaria de la agresiones, de la mierda del patio, de cómo el director no se entera de nada, miro el periódico, total para lo que me pagan. El café es ácido, mi estomago lleva demasiados años deglutiendo está compuesto pardusco, no aguantara mucho más. El puñetero timbre suena, así no se puede tomar el café. El de seguridad, de visita modular, le acompaño con celeridad, todo en orden, nada nuevo bajo el sol, bueno esta lo de ese hijoputa que nos mete la “mandaga”, pero nunca tiene nada en el chabolo, está haciendo una pasta el perro. Aprovecho, y mientras visitamos el patio hacia los talleres, le pregunto al de Seguridad si me va a poner en aislamiento, llevo muchos años pringando y además los críos vienen con lo de los libros del colegio y es un pastón, no me alcanza.
Acaba el día, ha sido tranquilo, solamente estos cabrones de la caja tonta, que dice no se que de la caída de las bolsas y de nuevos recortes en el estado de bienestar, no hacen otra cosa que meter miedo, si me tocan la pasta, o los horarios ya verán la que les espera, como pase un sindicalista hoy por aquí me va a oír, no hacen nada. Apuro mi café, el relevo ya está aquí, espero que el de seguridad me ponga en aislamiento el próximo ciclo.
Al fin de nuevo en casa, hay que joderse con la caja tonta, vuelven a la carga, que si hay que despedir funcionarios, bajarles el sueldo, que paguen por la educación, que gastan mucho en sanidad, son todos unos cabrones. Al menos el de Seguridad me ha dicho que si, que tendré aislamiento y la productividad, que espera que colabore como hasta ahora con este barco que es de todos, que ya sé que los sindicalistas solo quieren líos para vivir ellos y no ir a trabajar.
Que importa todo, sino soy yo será otro, total para eso trabajamos para el enemigo. Me tomare una birra, para celebrar la productividad


miércoles, 6 de julio de 2011

DE LA MEDIOCRIDAD AL OPORTUNISMO

El devenir del mundillo sindical en prisiones, todas conocemos sobradamente, que es muy ramplón, por lo general la preocupación está centrada en como destruir al contrario mediante juegos palaciegos de desprestigio y sobre todo  mucha intoxicación en la información que se filtra a las plantillas.
Es difícil encontrar un discurso sindical coherente y con perspectiva entre las diferentes siglas que nos inundan en nuestros centros de trabajo, la rutina se mueve en un permanente balanceo entre filias y fobias, aderezadas por el picante de los intereses personales de los que representan los intereses colectivos.
La falta de perspectiva estratégica se materializa en un infantilismo sindical caracterizado por la grandilocuencia de las frases vacías, la actividad sindical reactiva a tenor de la agenda que marca la Administración, donde no queda espacio para la imaginación y la propuesta alternativa. De este modo siempre bailamos al son, con la música y la letra que pone la Administración, que para eso la “administración somos todos”
El último ejemplo de peregrina mediocridad y seguidismo por parte de los “agentes” sindicales lo encontramos en el tratamiento dado al lápiz óptico, en un proceso escatológico, la Administración crea el problema con la “necesidad” de contratar un servicio cuya única finalidad, presunta –todo sistema de control tiene un sistema de evasión- , es la de controlar al personal durante su turno de noche. Ciertamente no se han molestado mucho en desarrollar un argumentario, “lo hacen por nuestra seguridad jurídica”. Igual que cuando nos recortan derechos y rebajan sueldos, para tener un futuro más esplendoroso -estos curas civiles también no prometen un paraíso futuro mientras no dejan el infierno presente-
En esta situación, los sindicalistas se dividen y los que tienen más compromisos con estos administradores, se inclinan por aceptar la implantación del lápiz, “más que nada para evitar males mayores”, csif como siempre no sabe ni contesta, está a favor, pero no firma nada y los ccoo están en contra pero como están fuera del estableshisment actual de II.PP. no cuentan. Como no hay unanimidad a la hora de repartirse como se come el marrón, los que hasta ese momento les parecía bien, cambian sin rubor y dicen que tampoco firman que no se lo van a comer solos, que lo saque sola la Administración total para lo que les queda que se lo coman ellos.
Este es el oportunismo que caracteriza la deriva sindical en prisiones, las posiciones de los sindicatos valen para el sí, igual para el no, como para ya veré, todo depende de cómo se reparte la cuota del marrón y el descredito ante el personal, están vacios de estrategia, de propuesta, y sobre todo vacios de sinceridad y de honestidad con el colectivo. Y se permiten ese lujo porque las que estamos afiliadas se lo permitimos, los afiliados debemos de ponerles las pilas a nuestros representantes, el problema no son los sindicatos, el problema son los autoproclamados sindicalista de quita y pon, mayoritarios en  prisiones por cierto.
Ya es hora de exigir actuaciones desde dentro de los sindicatos donde estemos cada cual, para que empiecen a reformarse, a vincularse con su bases social y a representar al colectivo y no sus intereses personales.
Necesitamos movilizaciones sostenidas en el tiempo para cosas de envergadura, reivindicaciones serias,
·         La falta de personal
·         Cuerpo ayudantes al grupo B
·         Recuperación del poder adquisitivo
Estas son necesidades básicas que afectan a la totalidad del colectivo, no dejemos que la administración nos siga dividiendo, pero tampoco nuestros sindicatos con sus juegos de pleitas de salón, exijámosles a nuestros delegados, un día si y otro también, acción frente a todo este despropósito que degenera y degrada nuestra profesionalidad en prisiones.

miércoles, 22 de junio de 2011

YO TAMBIEN SOY GRIEGA

En el último año, desde que el presidente del Gobierno español se subiera al atril del Congreso de los Diputados para golpear a los ciudadanos con el mayor recorte social de la corta historia democrática de España, las cosas de los derechos, la justicia social, la protección social y en definitiva los servicios públicos universales van de capa caída en Europa.
Junto a España, Islandia, Irlanda, Portugal, Grecia, Francia, Reino Unido, Alemania, los países del este y un largo ectra. de estados son sometidos a la tiranía  de un apetito de beneficios insaciable de los mal llamado mercados, en lo que viene a ser una toma del poder del mundo financiero que dictan reglas, normas y medidas contra los trabajadores, pensionistas, empleados públicos, pequeños empresarios, que nos está llevando a niveles de pobreza desconocidos en Europa desde hace décadas al mismo tiempo que la banca europea recibe 2 billones de euros de los Estados, la democracia queda de rehén de los mercados, los compromisos electorales, el voto, la dialéctica de la política, los derechos ciudadanos básicos pierdes todo su valor en el altar del mercado. El Estado es asaltado para engordar las cuentas de resultados de los fondos de inversión, controlados y al servicio de la banca.
Mientras cubrimos los déficits especulativos de los bancos con dinero público ellos cierran el crédito llevando al cierre a miles de pequeñas empresas y al paro a millones de trabajadores. Para conseguir ese dinero hay que endeudarse y luego el jefe de los bancos mundiales el FMI, dice que la deuda es alta y que hay que reducirla, rebajando y despidiendo funcionarios, congelando pensiones, y sobre todo desmantelando servicios públicos.
Ayer el Parlamento Griego cumplió el ritual que le mandaron desde la UE, darle una nueva vuelta de tuerca a su pueblo en nombre de los mercados, entre las medidas esta l de echar a la calle a miles de funcionarios públicos, necesitan desmontar los servicios públicos para entrar con sus servicios privados y así quien quiera educación, sanidad, atención tercera edad, protección social, pues que la pague y quien no pueda, pues no merece vivir en una sociedad avanzada de libertad de mercado, la libertad de ganar dinero sobre la vida y la muerte de los ciudadanos.
No paran de repetir la cantinela de que los servicios privados son mejores para los ciudadanos, en principio donde hay este sistema privado de servicios sociales básicos, millones de ciudadanos están excluidos de esos servicios, como en la sanidad estadounidense donde millones de norteamericanos que tienen una atención sanitaria propia de países del tercer mundo. Acá la experiencia privatizadora ha demostrado que los servicios públicos nos salen más caros, y son peores, como con el agua, concesiones de sanidad, ectra.
El objetivo de atacar los servicios públicos nos pone a los emplEados públicos en la primera línea de sus objetivos, así vemos como continuamente nos atacan desde sus medios de comunicación, con lo poco productivos que somos, lo caros que somos, los muchos que somos, lo mucho que ganamos y una retahíla de consignas propagandísticas que solo buscan debilitar nuestra posición laboral y acabar con los servicios públicos.
Y en ese contexto no olvidemos que prisiones también es un servicio público, que varias grandes multinacionales que tienen negocios en las mismas vienen planteando su privatización, que en estos momentos en nuestra Secretaria General de IIPP hay estudios para externalizar (privatizar) servicios así como pasar el bisturí a áreas completas, como oficinas por ejemplo. Los despidos de empleados públicos `producidos en el Reino Unido, Grecia, Irlanda, Rumania, y otros países han afectado a personal penitenciario. Por ello hay quienes esperan (y ponen de su parte) para que todo se degrade más, así será más fácil y estará mas justificado, la falta de personal, la gestión nefasta, la arbitrariedad, el nepotismo, todo ello trabaja en la misma dirección, la de decir que lo público es ingobernable y caro
De este modo mientras ayer veía en los noticiarios como los “mercados” tomaban el Parlamento heleno sometiendo la cuna de la democracia occidental al designio de la banca francesa y alemana, contra la voluntad y la resistencia de la población griega. En ese momento yo también me sentí griega, porque que las noticias que hablan de volver a rebajarnos el sueldo, de que sobramos funcionarios, de que hay que despedir más barato (gratis), de que se adelgace el Estado, de que lo sindicatos no tengan poder (para que no se resistan a lo que viene), todo esto,  es porque también quieren violentar nuestra soberanía asaltando nuestros bolsillos y nuestros derechos.
Por todo ello me indigno, resisto, me enfrento, me rebelo, protesto, me movilizo, porque todo lo que sucede no es inevitable, es más simple, tanto como que quienes provocaron la crisis quieren engordar con ella y, a ellos y a quienes desarrollan sus políticas debemos de enfrentarnos
Porque yo no quiero ser esclava, por eso yo también soy griega




domingo, 12 de junio de 2011

Y AHORA SE COMEN EL LAPIZ OPTICO

A pesar del secretismo con que informan de "sus" reuniones con la Administración siempre se acaban sabiendo cosas de las negociaciones que nunca aparecen en sus notas y de esas filtraciones hay que dar como muy proxima la aceptación por parte de la mayoría de sindicatos del tan nombrado lapiz óptico

Este parece ser el motivo que permitio a UGT cumplir las ordenes que les dieron para que abandonaran la presunta unidad de la plataforma sindical, el sindicato socialista hace tiempo que habia manifestado en las reuniones que ellos aceptaban la implantación del lapiz óptico y que no estaban dispuestos a continuar desgastando a su administración, que lo que habia sobre la mesa estaba bien y que habia que firmar un acuerdo "global". Esperamos con ansiedad que nos expliquen lo grandes avances logrados en la negociaciones desde la manifestación de Madrid (porque de su firma en solitario del organigrama mejor ni hablamos) con los que pretenden cubrir a "su" administración.

El resto de sindicatos continuan en este asunto con su parodia, porque resulta muy dificil de "vender" después de todo lo que nos han vendido sobre el lapiz optico que ahora se lo comen, para que tantas firmas, panfletos y concentraciones? y al final del acto, para que no cante demasiado nos diran que lo aceptan en las enfermerias para "evitar" que nos  implante en más sitios. Habria que despedir a todos los mandos de la administración, no hacen falta, su trabajo lo hacen nuestros sindicalistas.

Al final mientras nos rebajan las nominas se gastan una pasta para "controlarnos" porque cuentan que las noches las dedicamos a todo menos a hacer rondas y los sindicatos consienten que nos insulten de ese modo, si es cierto lo que la administracion piensa, ya firmamos las rondas, si no se hacen debidamente para que esta el regimen disciplinario?

La entrada de Uso-acaip en la mesa no ha traido ninguna novedad negociadora, solo que se siguen riendo de nosotros con el beneplacito de más siglas. ¿Dónde esta la mayoria sindical de acaip? ¿Dónde las movilizaciones?

El panorama es bien triste pero aún cabe la esperanza si nos organizamos, el otro dia lei como los funcionarios de las prisiones de Cataluña, se van a manifestar el 15 al margen de los sindicatos de las mesas, para acabar con los pasteleos y cambalaches. Esa actitud a lo mejor es una de las razones de que ganes más que en II.PP.

Deberiamos de dar un toque de atención a los sindicatos, habria que plantearse hacer concentraciones ante las sedes sindicales y en las elecciones de Madrid votar en blanco, para que se pongan las pilas y nos representen a nosotros y no a sus intereses

domingo, 29 de mayo de 2011

YO TAMBIEN ESTOY INDIGNADA

El panorama laboral en prisiones cada vez es más esquizofrénico, se ha instalado una ecuación mediante la cual, a más rebaja salarial y menos derechos hay más pasividad por parte de las plantillas.

A nosotros se nos suele  llenar la boca reivindicando cosas, pero cuando hay que remangarse paras conseguirlas tenemos otros compromisos e intereses, y así entre futbol y circo el tiempo va pasando y nuestras condiciones de trabajo y consiguientemente de vida siguen empeorando.

Nos han rebajado el sueldo más allá del cinco por ciento, estamos perdiendo en los dos últimos años un 10% de poder adquisitivo, el próximo año volveremos a perder poder adquisitivo. Los centros están atestados y escasos de plantilla. Los servicios centrales son un cortijo. Los mandos cada día pasan más y son más negaos. La situación de la falta de personal en los CIS es de juzgado de guardia. Las agresiones aumentan. Y ante todo esto y otra muchísimas cosas más, nuestros representantes sindicales continúan en su guerra de almohadas con la administración para que nada cambie y ellos sigan haciendo su “papel”

La verdad es que nuestros representantes son justamente lo que merecemos, porque nosotros no hacemos nada por defendernos y cambiar las cosas, y así claro tenemos a unos que no hacen nada para defender a los que están. Otros que tampoco hacen nada para que no haya nada revuelto para los que vienen. Otros que siempre les va bien sin hacer nada. Y los demás poco o nada pueden hacer. Solo quedamos nosotras y nosotros para defendernos.

La salida a la calle de miles de ciudadanos contra el actual sistema y para defenderse de tanta rebajas y empeoramiento de calidad de vida es el ejemplo a seguir, resulta frustrante que unos chavales de un modo pacífico pongan todos los estómagos agradecidos a temblar y que en prisiones, siempre tan reivindicativos de boquilla, nos las comamos con sopas.

Habría que pensar en una reacción en dos direcciones, una para espabilar a nuestros representantes, podría ser una buena ocasión las elecciones sindicales de Madrid, después del verano, donde podríamos dejarles un regalito de un voto masivo en blanco para dejarles claro que están al servicio de quien representan y quienes les votan y no de sus cortitos intereses de sigla. Por otra parte a la Administración, para que se den cuenta que no puede callarnos nuestra indignación simplemente pastoreando a nuestros sindicatos.

En Cataluña nuestras compañeras y compañeros ya están avanzando en ese camino, (http://www.facebook.com/#!/pages/MOBILITZACI%C3%93-PRESONS/164734376924570) deben de tener una mayor capacidad de implicación, tal vez sea eso lo que explique sus mejores salarios.

Yo estoy indignada, muchos de nosotros y nosotras también, que lo sepan, organicémonos.

jueves, 28 de abril de 2011

¿Y LAS MOVILIZACIONES QUE?

Mejor ni hablamos nos dicen nuestros sindicalistas cuando les preguntamos, la situación actual en la que se está alimentando el sentimientos de derrota, la resignación y el pasotismo es responsabilidad directa de nuestros representantes sindicales.
La manipulación, desinformación organizada, contemplación pesebrera rinde sus frutos, hoy en los módulos, y en los demás servicios la consigna es sálvese quien pueda, el ultimo que apague la luz y el ¿de lo mío que?. Pero eso no es fruto de un gen malsano que tengamos las funcionarias y funcionarios de prisiones, es el fruto de la simiente que plantan nuestros sindicatos con su pasividad, cortejo y luchas versallescas.
Nos han vendido la moto de las movilizaciones antes de las elecciones sindicales, empezamos por el final, todo lo gastamos en una manifestación en Madrid y una vez que la Administración ha amortizado el costo de esa manifestación nada de nada, bueno más panfletos y mas tonterías en las que tratan de justificarse y piensan que somos niños con los que jugar con el caramelo.
Nos esperan años de sequia en prisiones, hacemos apuestas, seguirán enredando con sus papelitos mientras la Administración continua haciendo a su antojo, como con la Acción social que nos retrae el dinero para formar sus directivos, pero veremos como en los próximos tiempos no han ni eso. La plataforma sindical se romperá, aunque habría que preguntarse si estuvo alguna vez unida, por los más cercanos al actual gobierno no quieren que se desgaste a “su candidato”, otros seguirán con sus juegos florares de verbalidad radical desde el sofá e sus sedes, para que venga otro gobierno más de su gusto y mientras tanto los de prisiones cada vez más jodidos. Juegan con nosotros.
Pero juegan con nosotros porque se aprovechan de nuestra pasividad, complacencias y autismo ante lo que pasa en los sindicatos en los que estamos afiliados y sobreviven con nuestras cuotas y votos.
Puede ser la hora de plantearse dales un tirón de orejas, para que dejen de tratarnos como deficientes, para que la espalda la den a quien corresponde y no a sus afiliados. Tal vez no estaría de más no votar A NINGUNO en las próximas elecciones sindicales de Madrid, para que hagan oreja y sepan que no estamos nada conformes con sus juegos.

martes, 12 de abril de 2011

EN PRISIONES, SINDICALISTAS DE SALON

El panorama sindical en prisiones es tan árido como el corazón del Sahara, tenemos un sindicalismo de vodevil, que se mueve a golpe de panfleto, se alimenta del rumor, apesebra en las fuentes de Alcalá y dormita en los regazos de las direcciones de los centros.

Estamos acostumbrados a la liturgia de una retórica convulsiva en las relaciones entre los sindicatos, la cual parece brotar de la más brutal de la confrontación, donde el eje del disparo es el otro sindicato y no la Administración, pero la realidad es bien otra, como corresponde a todo vodevil que se precie, no hay duda que esta puesta en escena es para complacer al populacho que desde el anfiteatro pide sangre y arena, pan y circo para que las cosas permanezcan como están, “yo hago como que disputo contigo”, “los dos hacemos como que nos enfrentamos a la Administración” y la Administración y los directores hacen como que nos escuchan.

La farsa sindical puede corresponderse, justificarse, o hasta motivar, la farsa en las relaciones laborales que se dan día a día en las prisiones. Tenemos una Administración penitenciaria hipertrofiada, gestionada, obvio, no por los más listos de la clase, y que nos inunda de órdenes, contraordenes, instrucciones, comentarios, notas, advertencias, sugerencias, comentarios, historietas de cómo debemos de realizar nuestro trabajo, eso si, se nos comunica todo con la claridad meridiana de que si se nos ocurre cumplirlas y con ello impedir que los fines de la Institución alcancen el Olimpo mediático tendremos problemas, toda esa retahíla de papeles donde nos dicen hasta cómo y cuándo miccionar, deben de permanecer a buen recaudo en un perdido cajón hasta que un problemilla regimental nos obligue a sacarlas y averiguar porque no se han cumplido y cual ha sido el insolente funcionario que osa no cumplir las ordenes 

En este reino de cinismo y pandereta, el aporte sindical es considerable, su capacidad giratoria en 180 grados del cuello y la manifiesta agilidad en desvío de mirada les hace campeones de moverlo todo para que nada se mueva. Nos tienen embaucados contándonos películas cada día, cuyo final ya sabemos porque por lo general no aciertan una, pero seguimos dándoles crédito, hace “lo que pueden” con el hacinamiento, la falta de personal, el clientelismo, comisiones servicio, cierre de centros, la agresiones, nuestra lamentable imagen pública…

El ejemplo más claro, es el llamado proceso de movilizaciones, que la “plataforma unitaria” nos vendió meses antes de las elecciones, no íbamos a parar hasta que se nos respetase y se cumpliese lo pactado. Al final quitando la manifestación en Madrid que estuvo bien, no ha habido continuidad, no hay movilización y en los centros da la risa como rinden pleitesía a las direcciones. Bueno total ya han pasadolas elecciones, salvo aqui en Madrid

Y en este tan lamentable como decadente proceso no se salva ninguna sigla, con retoricas diferentes todos hacen lo mismo, mantener el estableishment y seguir vendiéndonos motos con su circo, da lo mismo, los de clase, los profesionales, solo de prisiones, de grupo, de casta…de lo que queramos, todos nuestros sindicatos hacen lo mismo, mercadean los cursos, mienten y manipulan a las plantillas, hacen el juego a la Administración y nos deleitan con algún teatrillo entre ellos de vez en cuando.

También como en el corazón del desierto hay oasis, compañeras y compañeros, de todas las siglas que se creen lo que hacen y se comprometen dando la cara contra el actual estado de abandono que tenemos los funcionarios de prisiones, pero que como  los oasis solo son un soplo de aire fresco en medio de un océano de ardiente calor

Tampoco nos podemos engañar, necesitamos sindicatos, sindicatos fuertes y comprometidos, hoy más que nunca, hoy que están atacando los servicios públicos y que nuestro futuro está en riesgo, hoy más que nunca necesitamos de los sindicatos en prisiones.

Tal vez deberíamos de preguntarnos, si realmente no tenemos los sindicalistas y los sindicatos que nos merecemos. No participamos de la vida interna del sindicatos; pagamos nuestra cuota para que nos resuelvan nuestras cosas, las nuestras, igual que pagamos al del taller para la revisión; nos cuesta movernos; lo de dar la cara, para eso pagamos las cuotas,…

Tenemos que ser autocríticos, pero necesitamos con urgencia una regeneración sindical, lo que tenemos no sirve, esta viejo y es incapaz de responder a las nuevas necesidades

Y todo pasa porque nosotros funcionarios y funcionarias de prisiones nos creamos protagonistas de nuestra propia historia y exijamos responsabilidad y cambio actitudes y acciones en cada una de las organizaciones sindicales en las que nos encontremos siguiendo nuestro buen saber o acomodo




miércoles, 6 de abril de 2011

¿Por qué se paga sobresueldo al personal sanitario?

Si, efectivamente, hablamos de sobresueldo, y lo decimos porque fruto de una organización del trabajo muy deficiente e interesada, se están produciendo en II.PP. un sin número de guardias sanitarias que se pagan como trabajo extraordinario,supuestamente para cubrir la atención médica las 24 horas, y todo ello dentro del capítulo de la productividad.
Resulta curioso que cuando el resto del personal penitenciario cuando debe de prestar su servicio por encima del horario establecido la compensación se efectúa en tiempo, conforme a la legislación vigente, a un grupo del personal penitenciario, los sanitarios, bueno más exactamente, los médicos y ATS, se les compensa ese aumento de sus horas de trabajo de un modo económico y no en tiempo como marca la norma. ¿Porqué?, ¿hay diferentes tipos de funcionarios?
La primera cuestión que se nos ocurre es que si es necesario organizar el trabajo del modo que lo tienen montado, entre la Administración y sanitarios con el silencio sindical de palmeros de fondo, las guardias en dinero, por repartir metadona más tiempo libre y no exactamente el 1 x 1 de la norma. Pensemos por un momento en organizar el servicio como el personal de vigilancia, a turnos, los más acordes y negociados (hay muchas formulas de turnos) a la prestación del servicio sanitario que debe de darse las 24 horas, se suprimirían de un plumazo las guardias (o en más de un 90% sólo se arian las que por necesidades del servicio se soçbrevinieran y no planificadamente como ahora), menos horas, menos fatiga y estrés laboral para estos compañeros y menos gasto para los ciudadanos. En principio todos contentos
No entendemos cuando nos dicen que no tienen dinero para la productividad, se estén abonando casi nueve millones de euros en pagar guardias de médicos y ats que son perfectamente prescindibles si se organiza el trabajo de otra forma.
Nos contestaran que no puede prestarse el servicio en turnos, porque es muy especifico, que si los horarios con los hospitales, que si la carga de trabajo, que si…., pero al final lo que esta claro es que el orden de los factores no altera el producto, con turnos siempre habría personal las 24 horas y no serian necesario recurrir a trabajo extraordinario aumentando su carga de horas injustificadamente.
Con los argumentos que dan los médicos y ats, también podemos aplicarlos al resto de personal, ¿por qué tiene que hacer turnos el otro personal?, por ejemplo el de vigilancia, que venga de tarde o mañana, y por venir de noche o los fines de semana, o los festivos que les paguen. Es otra posibilidad, poco realista porque el gasto se dispararía, pero sería igualitaria y acabaría con privilegios como este.
Cuando nos están recortando los dineros por todas las partes, que se gasten nueve millones de euros en algo que simplemente cambiando la organización se ahorra, es un dispendio y derroche más, propio de esta administración.
No se puede seguir tirando el dinero, hay que administrar mejor lo que hay, como dicen nuestros máximos jefes, pues que se empiecen a aplicar el cuento y no sóplo lo utilicen para recortar salarios, personal o derechos sociales.


domingo, 3 de abril de 2011

¿Tirados en al patio a los 67?

El año empezó con el cambio de normativa y todos los funcionarios de nuevo ingreso en Instituciones Penitenciarias ya no ingresan en clases pasivas aunque si se les respeta el mutualismo a efectos asistenciales sanitarios.
La reforma de la seguridad social ha traído nuevamente el viejo debate de qué hacer con las clases pasivas, los sectores económicos y políticos dirigentes abogan por su equiparación lisa y  llanamente con el régimen general. Bueno, ni tan lisa ni tan llanamente.
Lo que realmente dicen es que las clases pasivas son un privilegio arcaico que no tiene razón de ser en una sociedad moderna y competitiva como la española, no toca aquí hablar de modernidad, ni de competitividad, pero si podemos darle un vistazo a los “privilegios”
Es cierto que tenemos el privilegio de que ser unos trabajadores que no cotizamos por todos nuestros ingresos, se nos impide por dos razones, porque así se crea la ilusión de que tenemos unas retribuciones más elevadas. La segunda razón es que nuestro empresario, la Administración, que no olvidemos es la que promueve la legislación, predica más que da trigo, y es muy mala pagadora, lo que exige a los ciudadanos lo trata de eludir sobre ella y no quiere cotizar sus cuotas patronales por todos los ingresos como el resto de las empresas. Para eso se ha inventado las bases reguladoras por grupos, la fijan en presupuestos generales, son unilaterales y claramente perjudiciales para colectivos como el nuestro, que por sus condiciones laborales tiene una retribución bruta superior a la media.
También contamos con el privilegio de que cuando más gastos tendremos en farmacia, es decir de viejos, aunque nos hayamos jubilado continuaremos pagando el 30% que restara una parte sustancial a nuestra mermada pensión regulada.
Es decir tenemos el privilegio de trabajar en peores condiciones, que no se nos reconozca ese trabajado en nuestra cotizaciones sociales, que nuestra salud se deteriore más por esas condiciones y que encima debamos de hacer copago para los crecientes y costosos gastos farmacéuticos en el momento de menores ingresos de nuestras vidas.
Pero hay más, dicen de privilegios, pretenden eliminar clases pasivas, …pero no para todos, los hay "especiales" que no parecen tener esos mismos privilegios, a magistrados, fuerzas seguridad y ejercito, no se atreven a tocarles las clases pasivas y se quedan fuera del recorte que proponen.
Frente a las reformas, el silencio en el colectivo es de los que corta el aire, nadie habla de nuestros derechos y de lo que representaría unos cambios en clases pasivas donde solo se ponga en la balanza recortes como ahora mismo parece que es la situación.
Es cierto, los únicos que tienen interlocución y capacidad de negociación en el marco del pacto de Toledo son CC.OO. y UGT. Pero los demás, si pueden movilizarse, movilizarnos, crear conciencia de lo que esto representa, organizarse, organizarnos y con los de UGT y CC.OO. que también los hay en prisiones, hacer ver lo que representa para prisiones la modificación de las clases pasivas.
Deberían explicar tanta pasividad, frente a la reforma (recorte) (eliminación) de clases pasivas, los únicos que parecen quedarse pasivos son los sindicalistas, claro que a ellos igual no les afecta mucho lo de estar en un patio con 67 años.
Si nosotros no presionamos, también a nuestros representantes para que se espabilen y se pongan a trabajar en este (y otros) asuntos el provenir de venerables ancianos en galeras será inevitable y que no cuenten el cuento de la jubilación anticipada, ya les han dicho varias veces que de eso nada, que no jueguen con nuestras necesidades y con nuestros sentimientos.
Dejémoslo claro.